lunes, 20 de abril de 2009

Amores Malditos


El amor entre seres mágicos y humanos es tan intenso como trágico. Fundado en una tabú, una promesa o un secreto puede durar miles de años o el tiempo que demora en abrirse una flor. Son amores extraordinarios, inolvidables y que siempre terminan mal. Tal fue el caso del amor a primera vista entre Melusina y Raimondin. Ella aceptó su amor a cambio de la promesa de no visitarla los sábados y él aceptó el trato sin saber que lo traicionaría. Mientras la promesa se cumplió todo era pasión, prosperidad y alegría. Cuando Raimondin quebró el pacto y rompió el tabú, la verdadera naturaleza del hada serpiente se descubrió. Había jurado no espiarla, no molestarla, dejarla sola en la torre pero llevado por los celos y la curiosidad el Conde quebró la prohibición y una maldición se desató sobre el reino durante siete generaciones.

La Mujer Serpiente


Las historias de seres mágicos que poseen un humano como bestial son frecuentes en el imaginario de cuentos de hadas. Melusina encarna esta condición. Su cuerpo hechizado muta de la apariencia humana a la monstruosa. La pobre Melusina padece su condición, tal como la relata Mujica Lainez: "Pero yo no era feliz. Mi mayor tortura comenzaba con la noche (...) La noche se iba colmando de monstruos, que la penumbra esculpía con troncos y follajes y en el aire (...) las ramas sostenían un bestiario hipotético y temible (...) dragones, esfinges, sirenas, basiliscos, centauros, asnos que tañen la flauta y monjes de cabeza equina. Y yo que era simultáneamente un hada con cola de serpiente, una mujer enamorada (...) me encogía, rastreando y encogiendo mi odiada envoltura lo que hacía de mí el monstruo peor" (Mujica Lainez, Manuel. El Unicornio, Editorial Planeta, Barcelona, 1992)

La Metamorfosis


Melusina era un mujer de belleza y juventud insuperables. Sin embargo, su cuerpo ocultaba un horrendo misterio. Maldita por su madre, el hada estaba condenada a sufrir la metaformosis. Cuando en secreto tomaba baños en lo alto de la torre del castillo, se transformaba en un espantoso monstruo acuático con forma de sirena y cola de serpiente.
Jennifer Heath, en su versión de la historia titulada Mala Lucina, imagina la metamorfosis de esta forma: "Cuando la luna está llena, la voz de Pressine penetra en el cráneo de Melusina. Entonces se vuelve tímida y nerviosa. Le duele la cabeza, le pica la piel. Siente retortijones en el estómago. Le tiemblan los muslos. Cuando pasea por sus aposentos y jardines, sus movimientos son cada vez más y más lentos. Hasta que la carne comienza a expandirse por debajo de su cintura y se convierte en una única y sólida masa. Melusina sale del castillo sin ser vista a través de una trampilla en el suelo. Baja rápidamente, descendiendo por peldaños muy empinados. Ondula y serpentea por estrecho pasadizo, descendiendo más y más por debajo de la tierra. Por debajo del mar. Hasta que llega a un manantial en un cueva profunda. Sus ojos no parpadean, se vidrian. Melusina ondula entre las estalagmitas, restregándose las escamas con ellas. Muda su piel. Chupa su gruesa cola carmesí. Enroscada en un círculo el tiempo se detiene" ( Heath, Jennifer. Mala Lucina en Diosas y Hadas, Javier Vergara Editor, Barcelona, 2001)

Vientos Funestos



La veleta sobre la torre señalaba los vientos malsanos que indicaban la presencia de Melusina.

Melusina maldijo el castillo: " Me convertiré en un funesto aliento de dragón que soplará entre las ruinas de este castillo hasta el fin de los tiempos".

Puede visitarse la torre en la villa de Vouvant

http://www.villagesdefrance.free.fr/page_vouvant.htm

La Torre Maldita









Melusina se escondía todos los sábados en la torre del castillo, donde tenía lugar la metamorfosis. Cuando fue descubierta, enfurecida se transformó en un espantoso dragón que durante las frías noches de invierno sobrevolaba la torre. Para algunos buscaba ver a sus hijos pero la leyenda dice que cuando se escuchaba el batir de las alas del dragón era señal de un terrible presagio de muerte y desolación.

El castillo y Melusina vista por Jean Duc de Berry








Melusina convertida en dragón sobrevuela la torre del castillo (detalle del calendario)






Tanto Melusina como su castillo embrujado fueron motivo de inspiración para los artistas medievales, quienes imaginaron maravillosamente la leyenda contribuyendo a la representación del personaje y su mundo encantado.



La imagen más famosa aparece en Très Riches heures de Jean Duc de Berry. Se trata de un famoso calendario medieval publicado alrededor del 1420, que consta de 131 miniaturas decoradas con letras capitulares. Entre estas ilustraciones sobresale la del castillo de Lusignan tal como lo imaginaba la época.









































Ruinas del Château de Lusignan


La leyenda dice que que fue construido por el hada Melusina para su marido Raymodin. Fue sede de los Condes de Lusignan, los miembros de cuya familia fueron Reyes de Cipre y de Jerusalén, tal fue el caso de Amaury II de Lusignan (1145-1205)

Las ruinas del castillo se encuentran en Lusignan, Francia