
Seres lunares, femeninas y etéreas, las hadas están regidas por el poder de la luna que orienta sus ciclos espirituales. Las noches de plenilunio, bajo el hechizo plateado, ocurre una acontecimiento extraordinario que renueva el tiempo de los mundos
En una noche como ésta, cuando la luna llena y la Tierra coinciden en la constelación de Cáncer, se genera un enlace brillante que alínea los astros volviendo aún más radiante a la luna.
Entonces, la energía láctea llama a las hadas a bailar.